La malla eléctrica se coloca sobre la placa de cemento, luego se recubre con una fina capa de mortero y está diseñada para cualquier tipo de acabado: madera, baldosa, mármol, tapete y puede ser instalada en el baño, cocina, entradas, etc. Tiene muy bajo consumo eléctrico, no hay peligro de corto circuito o electrocución por estar aislada. La temperatura es regulada mediante termostatos.
No requiere de mantenimiento.



